Annecy: escala en Ginebra

Francia

Llegué a Annecy por casualidad y hoy te la presento como uno de los pueblos más bonitos que he visitado hasta ahora. Si quieres conocer mi historia y saber todo lo que puedes hacer y ver en Annecy, sigue leyendo.

Escala en Ginebra

Gracias a una escapada a Ginebra conocí uno de mis lugares favoritos. Pero no, ese lugar no es Ginebra. De hecho, esta villa medieval está en Francia. ¿Francia? ¿Pero Ginebra no está en Suiza? Efectivamente. Durante dos días en Ginebra conocí esta joya alpina medieval.

Descubrí todo ello por casualidad. Buscando un vuelo para volver a casa por Navidad, elegí Ginebra por azar como ciudad para hacer escala y gastarme muy poco en los vuelos y, ya que estaba, me quedé dos días allí.

Ginebra
Ginebra

Decidí alojarme en Ornex, Francia, en una habitación con vistas a la montaña desde donde se veía el amanecer… La cosa empezaba muy bien.

Ferney Voltaire

Ornex era una localidad un poquito alejada de la ciudad de Ferney Voltaire, a 2 km del aeropuerto de Ginebra, cuidad donde el filósofo Voltaire pasó escribiendo algunas décadas de su vida. Su principal atractivo es el palacio donde vivía, el Chateau Voltaire, además de una quesería riquísima donde descubrí mi pasión por el queso suizo Gruyère.

Merece la pena acercarse al Chateau, ya que el camino está bordeado de árboles y vistas a la montaña, el cual desemboca en los agradables jardines del castillo. Esta vista me transportó sin avisar a Manderley, la mansión donde vivían los protagonistas del libro que llevaba bajo el brazo. Dafne du Maurier describe la mansión de Max y Rebecca como un edificio majestuoso al que se llega a través de una pista rodeada de vegetación, en la costa francesa. Ese recuerdo literario me obligó a sentarme bajo un árbol y leer hasta que se hizo de noche.

Al día siguiente, la densa niebla matinal aumentaba conforme el lago de Ginebra se aproximaba, por lo que no era un buen día para contemplar monumentos. En la oficina de turismo me decidí por conocer un pueblo de los Alpes franceses. El viaje a través de la montaña no duró más de una hora.

Un día en Annecy, una villa de cuento

Al descender del autobús me maravillé al ver al fondo de la ancha calle un mar de agua con algún perfil montañoso. Me dirigí hacia allí, dejando a mis espaldas villa medieval de Annecy.

Lago Annecy
Montañas, lago y jardines

Lo que descubrieron mis ojos me hizo sonreír. No creía que pudiera haber llegado allí por casualidad y que podría no haberlo conocido nunca. Una llanura verde intensa, los Jardines de Europa y más allá los Camps du Mars cortados por una masa azul: el lago Annecy, aquel con las aguas más puras de Europa. Al acabar el lago, se levantaban los Alpes. Sentada en el embarcadero observando las montañas alpinas de Bauges y Bornes, experimenté una sensación de paz difícil de explicar.

Pasé allí lo que quedaba de mañana, leyendo Rebecca, comiendo y disfrutando del sol de invierno.

Lago Annecy
Vista del lago

Con el mapa en una mano y la cámara colgada al cuello dejé a mi espalda el lago, y caminé sobre el puente de los Amores que cruzaba el canal. El canal de un lado desemboca en el lago, y de otro se adentra en la villa formando pequeños bulevares de agua. Antes de adentrarme, callejeé por los pasajes improvisados que formaban los puestos del mercadillo navideño alpino. Allí calenté el estómago y las manos con un vino dulce caliente y pastas de miel.

Villa de Annecy. Antigua Prisión vista desde atrás y casitas pastel

Annecy es encantadora: casitas con fachadas pasteles, ornamentadas con madera, los canales cruzados por preciosos puentes, las orillas floreadas, las calles peatonales empedradas y el castillo que se impone desde lo alto. No sin razón, algunos llaman a esta villa “La Venecia Alpina“o “La Venecia de Saboya” (región francesa de la que Annecy es la capital). Un edificio especialmente singular es el palacio de la isla (antigua prisión).

Qué ver en Annecy
Antigua prisión de Annecy

Después de comprar unos dulces y hacer muchas fotos, de vuelta en Ginebra paseé por el lago y pasé largo rato en las Naciones Unidas contemplando el monumento.

Sede de las Naciones Unidas en Ginebra

Sede de las Naciones Unidas en Ginebra

El día siguiente lo dediqué por completo a conocer la ciudad de Ginebra, ciudad con uno de los lagos más bonitos de Suiza.

¿Os apetece conocer Annecy? ¿ya lo conocíais? ¿planeas conocer la zona y tienes alguna duda? Deja un comentario contándonoslo.

2 thoughts on “Annecy: escala en Ginebra”

  1. Qué bueno cuando descubres lugares que no estaban en los planes. Me ha parecido una buena visita y Annecy tiene buena pinta 🙂 Lo que no sabía es lo del Palacio Voltaire!!! Muchas gracias por el dato, anotado ya en mi lista de imprescindibles.
    Un abrazo,
    Maruxaina

    1. ¡Hola Maruxaina! Me ha gustado releer este artículo tras tu comentario… La verdad es que llegué de casualidad, era además mi primer viaje sola… Y no pude sorprenderme más, ¡por todo! De hecho este mismo junio volví a Annecy, esta vez en verano, y no me he podido reenamorar más. Es un lugar tan maravilloso… ¡Tienes que ir! Gracias por leerme. Un abrazo.

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